Mensaje de Esperanza “Los diamantes no son eternos”

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Los diamantes no son eternos. Y a pesar de su belleza, los diamantes pueden ser «de sangre», cuando financian guerras y alimentan la desigualdad en muchos países. La gente gasta fortunas para tenerlos o regalarlos. Dios te ha regalado una piedra. Una piedra que acaba con los conflictos, que con sangre libera de la muerte y que, ante la fragilidad de los sueños de consumo, permanece para siempre. «Porque las Sagradas Escrituras dicen: «He elegido una piedra de gran valor, que ahora pongo en Sion como piedra principal del fundamento. Quien cree en ella no quedará desilusionado»» (1 Pedro 2:6). ¡Esa piedra es Jesús! ¿Quieres algo eterno? No te dejes engañar por los brillos pasajeros: ¡confía en Jesús!

Lee 1 Pedro 2:1-6 en tu Biblia

Oración: Salvador Jesús, no permitas que me engañe con los destellos pasajeros de este mundo. En tu nombre. Amén.