Samuel tomó entonces el cuerno en donde llevaba el aceite, y lo ungió como rey en presencia de sus hermanos. Y a partir de ese día el espíritu del Señor estuvo sobre David (1 Samuel 16:13).
No sé si te ha pasado, pero a veces cuando uso el GPS de Apple termino en un lugar equivocado. Me ha tocado abrir Google Maps porque ese sí no me ha fallado y me lleva a donde necesito ir.
Así es la vida: hay muchas “guías” que parecen confiables, pero terminan desviándonos.
Eso mismo vivió Israel en tiempos de Samuel. Querían un rey como las demás naciones, uno que se viera fuerte y poderoso. Dios les permitió tener a Saúl, pero pronto quedó claro que su corazón no estaba en sintonía con el de Dios. Entonces el Señor envió a Samuel a ungir a David, un joven pastor de ovejas, aparentemente insignificante, pero escogido por Dios para ser un rey conforme a Su corazón.
Aquí vemos a Cristo en 1 Samuel. La unción de David con aceite anticipa la unción perfecta de Jesús, el verdadero Rey conforme al corazón de Dios. A diferencia de los reyes humanos, que se equivocan y fallan, Cristo es el Rey que nunca se desvía del camino. En la Cruz mostró la gloria de Su reinado: sirviendo y entregando Su vida por Su pueblo.
En tu vida también hay voces y “GPS” que prometen guiarte, pero que al final te desvían: la opinión popular, la presión social, incluso la confianza ciega en tus propias fuerzas. Pero Cristo, por medio de su Palabra, tu Bautismo y la Santa Cena, te mantiene en el camino seguro de la fe.
Cuando te sientas perdido, no olvides que Cristo es el Rey que te guía siempre conforme al corazón de Dios.
Para reflexionar:
* ¿Qué “GPS” de la vida has seguido que terminó desviándote del camino de Dios?
* ¿Cómo puedes vivir hoy confiando en la dirección y guía de tu Rey Cristo?Diaconisa Noemí Guerra
Padre nuestro, gracias porque en Cristo nos diste al Rey verdadero, conforme a Tu corazón, ungido por Ti y lleno de tu Espíritu. Enséñanos a confiar en Su reinado y a seguir Su guía cada día. En Su nombre. Amén.


