El texto para hoy lo encontramos en Isaías capítulo 43 … versículo 1 … donde dice:
Pero ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel: «No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío (Isaías 43:1 CST).
Aquí Dios le habla a un pueblo que había tropezado, sí, pero que seguía siendo profundamente amado por Él. Israel había pasado por momentos oscuros, pero Dios no comienza recordándoles sus fallas, sino recordándoles su identidad: “Yo te creé… yo te formé… yo te redimí… tú eres mío”. Te lo recuerda a ti también hoy. Y a tus seres queridos—los que quizás andan un poco alejados.
Esa identidad no depende de cómo nos sentimos por dentro; descansa completamente en la obra y la promesa del Señor. Y apunta directamente a nuestro Bautismo. Allí, Dios declaró enfáticamente que tú le perteneces. No fue la respuesta emocional tuya, ni tu decisión de seguirlo; fue la acción soberana de Dios uniendo tu vida a la de Cristo. Y esa identidad bautismal no cambia con tus días buenos o malos, ni con tus aciertos o tropiezos. Es una realidad permanente: el Señor te ha puesto nombre y te ha declarado Suyo.
No necesitas construir tu identidad; ya te fue dada. No necesitas buscar un lugar donde encajar; ya tienes uno. No necesitas definirte por lo que haces; Dios ya te definió por lo que Cristo hizo por ti. Jesús resucitado te recuerda quién eres, y esa identidad permanece firme porque Él la estableció y Él la sostiene.
Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo?
Vivo desde una identidad que ya fue declarada, no desde una que tenga que construir. Capacitados por Su Espíritu, vivimos recordando que le pertenecemos a Cristo, que hemos sido nombrados y redimidos por Él, y que nada —ni las dudas, ni las caídas, ni el paso del tiempo— puede borrar lo que Jesús resucitado ya ha dicho sobre nosotros: somos Suyos.
Para reflexionar:
*¿Cómo te ayuda saber que tu Bautismo es una realidad permanente que te une a Cristo?
*¿A quién quisieras encomendar hoy para que el Señor le recuerde su identidad en Él?
Diaconisa Noemí Guerra
Oremos: Padre nuestro, gracias porque Jesús resucitado nos recuerda quiénes somos en el Bautismo y nos afirma con Su obra perfecta. En el nombre de Jesús, amén.


