Mensaje de Esperanza “Cicatrices”

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Las heridas dejan cicatrices. Tomás dijo que quería ver las marcas de los clavos en las manos de Jesús para creer que el Maestro había resucitado. Pero las cicatrices de Jesús son más que simples señales visibles de su resurrección. Sus cicatrices revelan un plan maravilloso y audaz: salvar a todo ser humano del miedo a la muerte y al infierno. Sus cicatrices demuestran un Dios bondadoso, con un amor incomprensible por nosotros, pecadores. Sus cicatrices muestran cuánto herimos a Dios mismo con nuestra incredulidad y desconfianza.

Sus cicatrices manifiestan el deseo de Dios de que creamos en su Hijo y tengamos vida a través de él. Hoy no podemos ver las cicatrices de Jesús. Un día, las veremos. Por eso él continúa llamándonos: «Bienaventurados los que no vieron y creyeron» (Juan 20:29).

Lectura Bíblica: Juan 20:19-31

Oración: Señor Jesús, gracias por tu sacrificio por todos nosotros. Aumenta mi fe para que un día pueda verte en la alegría eterna. En tu nombre. Amén.