¿Saben cómo funciona una balanza? Bien, es un péndulo vertical con un atravesaño en la parte superior, de los extremos del atravesaño cuelgan dos depósitos. Estos pesos están equilibrados de modo que si ninguno de los depósitos tiene contenido este permanece en perfecto equilibrio. Cuando depositas producto en uno de los depósitos entonces se colocan en otro extremo las medidas que nos ayudan a balancear el peso y nos permite conocer la cantidad de producto, hermano mío cuando la balanza de la prueba esté casi vacía, siempre encontraremos la balanza del consuelo casi en el mismo estado; y cuando la balanza de las pruebas esté llena, encontraremos igualmente pesada la balanza del consuelo. Cuando las nubes negras se juntan más, al punto de oscurecer el cielo, la luz que percibimos es mucho más brillantemente.
Cuando cae la noche y se avecina una tormenta, nuestro padre celestial siempre está más cerca de nosotros. Es una cosa bienaventurada, que cuando estamos más abatidos, es cuando más nos levantamos por los consuelos del Espíritu.
Lectura Bíblica: 2 Corintios 1:5 “Porque, así como los sufrimientos de Cristo se desbordan sobre nosotros y nosotros sufrimos con él, así también por medio de Cristo se desborda nuestro consuelo.”
Oración: Padre, gracias, nunca estoy solo, tu presencia calma el mar turbulento de mi vida y habla de paz a mi alma. Tu palabra dice que mi fe nunca será avergonzada si confío en ti.


