«¡Uy, lo olvidé!». Seguramente alguna vez has dicho esa frase. Olvidar pagar una cuenta, asistir a una cita, apagar el horno o cumplir un compromiso puede causarnos preocupación y traernos consecuencias. Pero hay un olvido mucho más serio: olvidarnos de Dios y de su amor.
Aunque nosotros muchas veces nos alejemos o dejemos de pensar en Él, Dios nunca se olvida de nosotros. En Jesucristo nos ha demostrado cuánto nos ama y cuánto valor tenemos para Él.
Jesús dijo: « ¿Acaso no se venden cinco pajarillos por un par de monedas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. Lo mismo pasa con ustedes, pues hasta los cabellos de su cabeza están todos contados. Así que no teman, pues ustedes valen más que muchos pajarillos.» Lucas 12:6-7
Estas palabras nos recuerdan que Dios conoce cada detalle de nuestra vida y cuida de nosotros con amor. Nada de lo que vivimos pasa desapercibido para Él. En cualquier circunstancia, podemos confiar en que nuestro Padre celestial permanece a nuestro lado y nunca nos abandona.
Lectura Bíblica: Lucas 12:4-7
Oración:
Señor Jesús, perdóname por las veces en que me olvido de Ti o dudo de tu cuidado.
Gracias porque nunca te olvidas de mí y porque tu amor permanece fiel cada día.
Ayúdame a confiar siempre en tus promesas.
En tu nombre. Amén.


