Estimado hermano creyente, mira hacia atrás a través de toda tu experiencia, y piensa en el camino por el cual el Señor tu Dios te ha guiado en este mundo incierto y desierto, y cómo te ha alimentado y vestido todos los días, cómo ha soportado tus malos comportamientos, cómo ha soportado todas tus ingratitud tus murmuraciones tus anhelos por la carne. Cómo abrió la peña para darte agua y te sustentó con maná bajado del cielo. Piensa en cómo su gracia ha sido suficiente para ti en todos tus problemas, piensa que su sangre ha sido un perdón para ti en todos tus pecados, recuerda que su vara y su cayado te han consolado. Cuando hayas mirado así hacia atrás al amor del Señor, deja que la fe manifieste el amor de Jesús en el futuro, porque recuerda que el pacto y la sangre de Cristo tienen algo más en ellos que el pasado. El que te amo y te perdonó, nunca dejará de amarte y perdonarte. Él es Alfa, y será también Omega: él es el primero, y será el último. Apocalipsis 1:8. Por tanto, ten cuidado, cuando pases por el valle de sombra de muerte, no debes temer mal alguno, porque él está contigo.
Lectura Bíblica: Salmos 32:7
Oración: Señor, en Tus Manos coloco mis preocupaciones y problemas. En Tu sabiduría mis planes y objetivos, En Tu inmenso amor, mi vida y la de mis seres queridos. Confió en ti plenamente. Gracias por escucharme. Amén.


