Cuaresma- “Preparándonos para la adversidad”

Cuando escuché esto, me senté a llorar y durante varios días me puse en duelo; y ayuné y oré al Dios de los cielos (Nehemías 1:4).


A nadie le gusta recibir malas noticias, pero son inevitables. Ya sea crisis a nivel nacional o mundial, o tal vez a nivel personal y familiar. Vivimos en un mundo caído en el que, mientras aguardamos la victoria final, nos toparemos con alguna clase de malas noticias. ¿Y cómo hemos de reaccionar? Algunos se deprimen y pierden la esperanza; otros se enojan y pierden el control.

Nehemías recibió malas noticias de su ciudad y su pueblo ante la invasión babilónica. Pero su reacción nos sirve de modelo de cómo nosotros podemos reaccionar. La época de Cuaresma nos llama a los ejercicios de la piedad, que son descritos en este versículo. Ponerse en duelo significa entristecerse, pero no como los que no tienen esperanza. Por su parte, el ayuno y la oración nos llevan a la meditación en las promesas divinas de restauración.

Jesús, al igual que Nehemías, practicó y modeló para nosotros una vida llena de oración y ayuno, propios de la piedad cristiana. Estas prácticas nos hacen ver con más claridad el significado de la muerte de Cristo por nosotros y Su victoria que nos trae esperanza. Mientras más nos dedicamos a estas prácticas, mejor preparados nos encontraremos para los días adversos, y quedaremos anclados en la esperanza de la victoria por medio de Cristo.

Para Reflexionar:
* ¿Qué haces cuando llegan las malas noticias a tu vida?
* ¿De qué maneras podríamos imitar la vida de piedad, ayuno y oración que nos modeló Jesús?

 

Pastor Adolfo Bórges

 

Padre, fortaléceme en la vida de oración y ayuno para saber enfrentar la adversidad. En el nombre de Tu hijo amado. Amén.

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