Devociones de Cuaresma

Viernes, 07 de marzo

Amor divino

Después de esto, Jesús salió y vio a un cobrador de impuestos llamado Leví, que estaba sentado donde se cobraban los impuestos. Le dijo: «Sígueme.» Leví se levantó y, dejándolo todo, lo siguió. Más tarde, Leví ofreció un gran banquete en su casa, en honor de Jesús. Sentados a la mesa con ellos estaban muchos cobradores de impuestos y otras personas. Pero los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos de Jesús, y les dijeron: «¿Por qué ustedes comen y beben con cobradores de impuestos y pecadores?» Jesús les respondió: «Los que están sanos no necesitan de un médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar al arrepentimiento a los justos, sino a los pecadores» (Lucas 5:27-32).

Cuando una persona comparte una buena noticia en Facebook le damos un “Me gusta”, indicando así que compartimos su gozo y que apreciamos a esa persona. El amor humano trabaja de esa forma.

Busca asociarse con personas afines, lo cual no tiene nada de malo.

Sin embargo, Cristo nos ama de una forma que va más allá del amor por afinidad. Esto lo vemos en su llamamiento de Leví, una persona cuyo oficio de cobrador de impuestos hacía que la gente lo tildara de deshonesto, desconfiable, en fin, pecador. Los líderes religiosos criticaron a Jesús por sentarse a la mesa con Leví. Pero Jesús lo llama a seguirle, porque como él mismo lo explica, “Yo no he venido a llamar al arrepentimiento a los justos, sino a los pecadores” (v. 32).

Martín Lutero distingue entre el amor humano y el amor divino. El amor humano ama a una persona porque posee algo que le gusta. El amor divino ama a pecadores como Leví que no tienen nada que los haga atractivos. Nos enseña Lutero que Cristo no nos ama porque somos deseables, sino que somos deseables porque Él nos ha amado primero.

Oremos: Señor Jesús, ayúdanos a amar a otros como tú amaste a Leví y como nos has amado a nosotros. Amén.

PARA REFLEXIONAR_______________________________________________________________

  • ¿Por qué es difícil amar a las personas que no nos gustan?
  • ¿Cómo nos enseña Jesús a relacionarnos con personas como Leví?

Profesor Leopoldo Sánchez