Cuaresma- “La barca segura”

Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo (1 Juan 2:2).


¿Recuerdas el famoso barco llamado Titanic? En su tiempo, fue una embarcación majestuosa nunca vista por el hombre. Todos querían estar ahí, experimentar la gran aventura de cruzar el mar a bordo de un barco maravilloso. Lamentablemente, la persona que lo diseñó no pensó que algo pudiera salirse de control, no imaginó que sucediera algo que pondría en riesgo a todas las personas que subieron a bordo.; ¿Y qué pasó? Cuando llegó la tragedia y el desespero, todos querían un lugar para estar a salvo. Sin embargo, no había suficientes medios para rescatar a todos los pasajeros.

Este no es el caso de la salvación que Cristo ganó para nosotros. En Él hay lugar para todo aquel que se arrepiente sinceramente, y cree que Dios envió a su Hijo para perdonar todos nuestros pecados. ¡Sí! ¡Todos los pecados del mundo! Con la muerte de Jesucristo, todo lo que estaba en la ley fue cumplido, y en Su obediencia perfecta cumplió todo lo que tú y yo no podíamos hacer para vencer a la muerte y alcanzar salvación. Su bondad no se limita, es para todos aquellos que creen y confían en Él. También nos dejó en una barca segura que es su Iglesia, ahí podemos escuchar su Palabra, tener guía, consuelo y paz. En ella, navegamos siempre seguros bajo el cuidado del Todopoderoso.

 

Para Reflexionar:

* ¿A quién acudes cuando en tu navegar llegan las tormentas de la vida?
* ¿Por qué es importante saber que la salvación de Jesucristo es para todos los que le creen?
 

 

Diaconisa A. Omega Martínez

 

Padre Celestial, gracias por contemplarnos en el plan de salvación a través de tu Hijo Jesucristo. Permite que las naciones puedan conocerte a través de nuestro diario vivir. Te lo pedimos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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