Cuaresma- “La mayor injusticia”

Al que no cometió ningún pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que en él nosotros fuéramos hechos justicia de Dios (2 Corintios 5:21). 

Muchos accidentes de tránsito podrían evitarse. El exceso de velocidad, la distracción con el celular, la imprudencia o el alcohol al volante causan tragedias. Quienes sobreviven muchas veces llevan marcas para toda la vida: secuelas dolorosas que no se borran. En esos momentos, es común pensar: “la vida no es justa”. Y, desde nuestra perspectiva limitada, parece que así fuera. 

Pero al mirar a la Cruz, vemos la mayor “injusticia” de la historia: Jesús, el inocente, recibiendo el castigo por pecados que no cometió. Como escribió el apóstol Pablo: “Al que no cometió ningún pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que en él nosotros fuéramos hechos justicia de Dios” (2 Corintios 5:21). 

Los clavos, el dolor, las heridas de la Cruz — todo cayó sobre Cristo. ¿Por qué? Para que fuéramos salvos. Él asumió nuestro pecado, más devastador que cualquier accidente, para darnos perdón y vida. 

Aun en medio del sufrimiento, hay esperanza. Jesús consuela a los que lloran, perdona a los que se arrepienten y promete una vida sin dolor cuando regrese. La justicia de Dios está guiada por la gracia, y solo puede comprenderse con los ojos de la fe. 

Para reflexionar:

• ¿Cargas con culpas que ya fueron perdonadas?

• ¿Qué pecados quisieras que Dios te perdonara en esta Cuaresma?

 
 

Rev. Adelar Munieweg

 

Padre querido, gracias porque tu Hijo Jesús asumió en la Cruz la culpa que era mía. Aun cuando la vida parece injusta, dame fe para confiar en Tu gracia. Consuela a los que sufren, sana a los heridos, y guíanos con amor para vivir como testigos de Tu justicia y gracia, en Cristo Jesús. Amén.

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