Cuaresma- “¿Por quién murió Jesús?”

Entonces Pedro empezó a hablar, y dijo: —En verdad comprendo ahora que Dios no hace acepción de personas, sino que a él le agrada todo aquel que le teme y hace justicia, sea de la nación que sea (Hechos 10:34-35). 
 
Durante la temporada de la Cuaresma se señala la importancia de vivir una vida de arrepentimiento. Jesús hace esto posible entre nosotros. De hecho, nuestro Redentor nos insta en Marcos 1:15 a arrepentirnos y creer en el Evangelio. Arrepentirse significa tomar una nueva perspectiva, vivir una nueva vida, guiada por el Evangelio, las buenas nuevas de Jesucristo. 
 
Así hizo Dios con Pedro al conducirlo a la casa del centurión romano Cornelio, que no era judío y que comía comidas consideradas impuras por el pueblo de Israel. Es en este encuentro que Dios llevó a Pedro al arrepentimiento, a otra manera de ser y de pensar. Dios le mostró que Él no hace acepción de personas, y que Su muerte y resurrección es lo que nos hace hijos de Dios. ¡Qué gran sorpresa recibió Pedro! Al explicarle detenidamente el Evangelio a Cornelio y su familia (Hechos 10:46-33), ellos, no circuncidados, con costumbres y comidas diferentes, recibieron por medio de ese Evangelio, la presencia y poder del Espíritu Santo. 
 
Bajo este hecho, los discípulos judíos que acompañaban a Pedro también llegaron al arrepentimiento, es decir, otro modo de vivir y pensar las maravillas de Dios. En este pasaje, vemos que ellos “estaban atónitos de que los no judíos recibieran el don del Espíritu Santo (Hechos 10:45). Esto lo he visto y vivido maravillosamente en mis viajes misioneros a Cuba, tierra donde nací. Para aquellos en mi país, para ti, para nosotros, y para todos son las promesas de Dios. 
 
No cabe duda, Cristo Jesús murió por toda la humanidad. 
 

Para Reflexionar:
• ¿ De qué manera esta lectura sobre Pedro y Cornelio nos puede ayudar esta Cuaresma a vivir una vida de arrepentimiento? 
• ¿Qué significa en tu camino de vida el saber que el amor de Dios es para todas las personas?

 

Rev. Dr. Alberto García

 

Padre nuestro, ilumínanos y guíanos en el camino del arrepentimiento para proclamar Tu evangelio entre todas las naciones. Amén.

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