Cuaresma- “Yo en ti confío”

Pero yo, cuando tengo miedo, confío en ti. Confío en ti, mi Dios, y alabo tu palabra; confío en ti, mi Dios, y no tengo miedo; ¿Qué puede hacerme un simple mortal? (Salmo 56:3-4).

Satanás nos menospreció en el Edén engañándonos; Goliat menospreció a David antes de morir; Jesucristo fue menospreciado por Satanás en su tentación. El mal menosprecia todo lo creado por Dios, y en especial al hombre a quien trata de destruir, como imagen y semejanza de Dios en la tierra.

Nuestro pecado nos somete al yugo de la angustia, pero los que recibimos la fe, aprendemos a confiar en Dios. David temió por la persecución de Saúl —tal y como reza este salmo— y el menosprecio sufrido también hizo que se sintiera agotado.

La desconfianza en Dios no obra en ti ninguna justicia. No fiarnos del Señor provoca nuestro dolor e indefensión.

Quien trae nuestro consuelo es la Palabra de Cristo, que es el lugar más f irme y seguro del mundo. Nunca dejes de oírla. Ella te salvará siempre y será tu guía. Ella nos lleva a la confianza en el Señor hasta el punto de dejar de temer a las tribulaciones, a los hombres, y a un Satanás atado y sin dientes, aunque rugiente. Todo lo que necesitas es a Cristo. Tu bien, sigue viniendo solo de lo alto. Esta Palabra del Señor te lleva allí para escuchar a Cristo, que será el Único que te dirá la verdad. Cuaresma es t iempo de escuchar. No temas, también eres escuchado.

Para Reflexionar:
 • ¿Has pensado en el gran valor que tiene tu vida para Cristo, aun cuando otros te menosprecian?
 • ¿Qué significa para ti, en medio de tu angustia y preocupación, que Dios sea Todopoderoso?
 

Rev. Felipe Lobo Arranz

 

Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, fiel confianza de mi alma, ven y libérame de mi angustia y trae Tu paz a mi débil corazón, porque solo Tú eres Todopoderoso. Amén.

Leave a comment