Devocional “Jesús resucitado te alimenta con Su mesa”

El texto para hoy lo encontramos en Mateo capítulo 26 … versículo 28 … donde dice:
Esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos, para perdón de los pecados (Mateo 26:28). 

Era la última noche antes de la cruz. Jesús y Sus discípulos estaban celebrando la Pascua, la comida en la que Israel recordaba cómo Dios los había librado de Egipto con la sangre del cordero. Ellos conocían bien ese rito… pero no entendían que esa noche Jesús mismo sería el Cordero. Mientras la mesa estaba servida, Judas ya había decidido traicionarlo, Pedro estaba seguro de que nunca lo negaría, los demás discutían quién sería el mayor. En medio de esa mezcla de confusión, ego y dolor, Jesús sabía exactamente lo que estaba a punto de suceder. 

Sabía que esa sería su última cena antes del sufrimiento. Sabía que dentro de horas sería arrestado, golpeado, clavado en la cruz y que derramaría Su sangre para nuestra salvación. Sabía que ellos se dispersarían y que su fe sería sacudida. En ese momento crítico, Jesús no les dejó un símbolo vacío ni un recuerdo emocional. Les dejó Su presencia real. Su verdadero cuerpo y verdadera sangre, presentes en el pan y el vino. 

En la Santa Cena, no recibes a un Cristo muerto, sino al Cristo vivo, que te alimenta con Su vida, te perdona tus pecados y fortalece tu fe. En Juan 6:55 dice, “mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”, y Pablo afirma en 1 Corintios 10:16, la copa y el pan son “comunión del cuerpo y la sangre de Cristo”. 

Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo? 

Vivo acercándome a Su mesa con hambre y confianza. Capacitados por el Espíritu, vivimos siendo alimentados por Su perdón real, sostenidos por Su sangre derramada y fortalecidos para seguir caminando en la vida que Él mismo nos da. 

Para reflexionar:
*¿Cómo te fortalece saber que en la Santa Cena recibes a Cristo mismo, no un símbolo?
*¿Qué área de tu vida necesita hoy el consuelo del perdón real que Jesús te entrega en Su mesa?

 

Diaconisa Noemí Guerra

Oremos: Padre nuestro, gracias porque Jesús resucitado nos entrega Su sangre del nuevo pacto, derramada para perdón de pecados; gracias porque en Su mesa somos alimentados, fortalecidos y sanados por Tu gracia. Amén. 

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