A decir verdad, yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea proclamado en toda la tierra (Éxodo 9:16).
La palabra de Dios es a menudo ignorada y rechazada. A través de Moisés, Dios hizo conocida Su Palabra al Faraón, a los oficiales, y al pueblo. Dios anunció Su juicio y Su salvación. Reveló Su juicio con la lluvia de granizo (la séptima plaga que leemos en Éxodo 9). Al mismo tiempo, anunció también la salvación, diciendo que hombres y animales deberían buscar abrigo.
Según las Escrituras, así fue como sucedió: Los que temieron a Dios se abrigaron y alcanzaron la salvación. Aquellos que no le dieron importancia, fueron alcanzados por las lluvias de granizo, y lamentablemente murieron.
Dios tenía un propósito al anunciar Su palabra a través de Moisés, y era que el Faraón libertara al pueblo de la esclavitud. Tal y como leemos en la Biblia: “para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea proclamado en toda la tierra” – (Éxodo 9:16).
A través de la pasión y muerte en la Cruz de su Hijo Jesucristo, Dios también anunció al mundo la salvación y la grandeza de Su poder. Y todo aquél que cree en Jesucristo, le ama, y le entrega sus pecados, puede confiar en que Dios lo adopta como hijo, perdona sus pecados, lo limpia y salva, y todo esto lo hace por amor.
Como hijos de Dios, somos proclamadores de la Palabra que anuncia este amor de Dios. Es el deseo de Dios que las naciones conozcan ese amor, crean y lleguen a la salvación. Proclamemos el nombre de Dios donde quiera que estemos, pues el mundo necesita de Su abrigo.
* ¿Qué importancia tiene para ti la Palabra de Dios?
* ¿Te sientes motivado a ser un proclamador del nombre de Dios a las naciones?
Pastor Laercio Knaak Roloff
Amado Padre celestial, gracias por darnos Tu palabra y demostrarnos Tu poder y amor. Úsanos como proclamadores de Tu nombre a todas las naciones. Por Jesucristo, amén.


